La silueta de los vaqueros de corte recto desafía la lógica tradicional; la rompe deliberadamente. Ajustados en la parte superior, acampanados en la cintura y rectos hasta el tobillo, este diseño inesperado favorece a más tipos de cuerpo que los cortes simétricos.
Los vaqueros de corte recto son sorprendentemente favorecedores para casi todo el mundo. La parte superior ajustada realza la cintura, mientras que la cintura acampanada equilibra las caderas y los muslos. Incluso a quienes tienen figura de manzana les sienta bien este corte.
La clave está en una prenda superior estructurada que equilibre la silueta. Una blusa ajustada o una camisa metida por dentro define la cintura y evita que la figura se vea demasiado holgada.